Introducción
Cuando se menciona la seguridad informática, es muy común preguntarse hasta cuánto puede llegar a ser seguro un iMac para repeler virus, malware, ataques dirigidos, etc. Se ha venido forjando la imagen de los equipos de Apple sobre un ecosistema hecho solo para ser seguro, mediante un sistema operativo macOS con capas de protección que tienen la intención de mantener el entorno estable y controlado. La inclusión de barreras como la verificación de software, el aislamiento de procesos y los controles de acceso refuerzan un funcionamiento más seguro. Sin embargo, ningún dispositivo es totalmente impermeable, lo que hace que adoptar hábitos sean siempre necesarios si nuestra intención es mantener el sistema lo más seguro posible.
En este artículo, tratamos los aspectos que hacen que un iMac sea un equipo que se presta a la seguridad, que va desde la propia naturaleza de las herramientas nativas, hasta las configuraciones que hacen que esas herramientas suban un escalón en el terreno de la seguridad. También lo que se le pasa al usuario en el momento de mantener su entorno seguro, desde el uso de la gestión de contraseñas al uso responsable de la instalación de aplicaciones.
También se dan respuestas a diversas estrategias a seguir para reforzar un uso más seguro, como puede ser llevar el sistema operativo a la última versión o la instalación de soluciones complementarias. El propósito final es dejarte claro cómo puedes conseguir que tu iMac sea tan seguro como tú quieras que sea.
¿Cómo asegurar tu iMac?
Con el fin de mantener la seguridad de un iMac, hemos de hacer una suma y combinación de las funciones de protección que contiene el sistema desde su instalación con un conjunto de decisiones totalmente conscientes a la hora de usar el ordenador. Si bien Apple pone a disposición de los usuarios una serie de capas de protección, la seguridad en sí no es más que la correcta configuración del ordenador a la vez que se adopta un comportamiento que minimice los riesgos.
Cada aspecto que se aplique en este sentido redundará en la creación de un iMac que pueda ofrecer un entorno más seguro frente a accesos no autorizados, pérdida de información o intentos de intrusión. Conocer previamente esta serie de recomendaciones nos permite tener un mejor rendimiento de nuestro dispositivo y la forma de reforzar la protección del mismo de manera habitual.
Aquí hay algunas formas de hacer que su iMac sea más seguro:
1. Utilice contraseñas seguras
Implementar contraseñas seguras es básico para prevenir accesos no autorizados al sistema. Una palabra confidencial robusta dificulta el acceso a la gente no deseada por medio de ataques de fuerza bruta o ingeniería social. Al mezclar letras, cifras y caracteres se tiene a la vez un obstáculo más robusto que protege la información personal y profesional, esta implementación a la vez es la primera línea de defensa de un iMac.
2. Crear claves de acceso
Las claves de acceso habilitan la posibilidad de iniciar sesión de manera más fiable y también de una forma más cómoda, lo que también contribuye a disminuir la dependencia de las contraseñas tradicionales; al estar asociadas a dispositivos de confianza, disminuyen la probabilidad del robo de las credenciales de la cuenta y permiten que nadie se loguee en tu cuenta sin consentimiento. Por lo que la tecnología añade una capa de seguridad más, que refuerza la protección del sistema
3. Requerir que los usuarios inicien sesión
Para poder conseguir que el iMac le pida siempre el inicio de sesión se asegura que solo personas autorizadas puedan tener acceso al mismo, evitando que cualquiera pueda utilizarlo si por un instante se queda sin la supervisión. Es un método básico pero a la vez muy efectivo para conseguir un entorno seguro, sobre todo en zonas compartidas como por ejemplo zonas de trabajo.
4. Proteja su iMac cuando esté en reposo
Habilitar el bloqueo de pantalla cuando el iMac entra en reposo impide que se produzcan accesos no autorizados cuando no estamos situados ante dicha máquina. De esta forma, estaríamos garantizando que el sistema permanezca protegido incluso en periodos de ausencia bastante breves. Se trata de una solución práctica, dado que asegura el sistema de pantalla, y se hace de forma automática sin necesidad de realizar ninguna intervención manual en cada ocasión.
5. Limite el número de usuarios administradores
La eliminación de las cuentas con privilegios de administrador permite minimizar el riesgo de que se lleven a cabo cambios en la configuración del sistema sin autorización. Cuanto menor es el número de usuarios que tienen acceso a las funciones importantes del equipo, más seguro está este. De este modo se evitarán instalaciones no autorizadas, cambios peligrosos e incluso errores que pueden dar lugar a un sistema inestable.
6. Cifrar datos con FileVault
FileVault cifra el contenido del disco para que los demás no puedan acceder a la información si la computadora se pierde o se roba. El cifrado significa que la información no se puede interpretar en su forma original sin la clave adecuada para descifrarla, lo que añade una protección clave para la información sensible. FileVault es una herramienta clave para mantener la seguridad en tu iMac sea cual sea la circunstancia.
Seguridad real en los dispositivos Apple
Hasta hace unos años, se ha potenciado la idea de que los iMac están libres de virus, y la contemporaneidad apunta a que macOS es un sistema imbatible (implícitamente) y la realidad es que no es un sistema impoluto (cualquier cosa menos). Cualquier sistema operativo puede tener fallos de seguridad e incluso ser objetivo de ataques diseñados para aprovecharse de esas debilidades. La diferencia entre macOS y el resto de sistemas (Windows, Linux, etc.) está, en primer lugar, en la historia del sistema presente en ese entorno informático.
Por curiosidad y cumpliendo con los comentarios vertidos por muchos expertos en el campo de la seguridad (por cierto, muy recomendables de leer: N-IVC por ejemplo), ningún entorno de computación puede garantizar un sistema que no tenga problemas de seguridad -ni -por muchas virtudes de la arquitectura que se aplique- será el mejor sistema existente.
La visión de que los iMac son «seguros por naturaleza» se debe en gran medida a la concepción implícita que existe a partir de su diseño, del menor número de instalaciones por el mercado que ha tenido el iMac en sus primeros años y de las normas estrictas que tiene Apple respecto al software que puede ser ejecutado en sus dispositivos.
¿Cómo saber si hay un virus en tu iMac?
Para asegurar tu iMac no solamente debes asumir que puedes confiar en las protecciones propias de macOS, sino también debes realizar de forma periódica un análisis del sistema que te ayude a identificar malware oculto o ficheros sospechosos. Aunque el iMac cuenta con múltiples capas de seguridad, el escaneo ocasional del equipo ayuda a identificar comportamientos anómalos, aplicaciones no deseadas o procesos que pueden comprometer la estabilidad de tu sistema. Este tipo de comprobación mejora la seguridad general del sistema, ya que te permite reaccionar con rapidez si tienes que afrontar una amenaza.
1. Analiza el sistema con una herramienta especializada
Una práctica efectiva para comprobar si tu iMac está seguro es utilizar un programa de análisis que detecte el malware. Este tipo de aplicaciones realizan un análisis exhaustivo de tu iMac, localizando y eliminando de forma automática los archivos maliciosos. Mediante la ejecución de una exploración exhaustiva, te aseguras de que no haya procesos en segundo plano que afecten el rendimiento, o que intenten acceder a tu información. Este tipo de revisión periódica es la esencia de un entorno seguro y estable.
2. Revisa aplicaciones instaladas y procesos activos
Otra alternativa de mantener la seguridad de tu iMac y que en vez de hacerlo de manera automática, es hacer una revisión manual de las aplicaciones instaladas y de los procesos que se están ejecutando en segundo plano. Un programa desconocido, extensiones raras o un proceso que utiliza una cantidad excesiva de recursos son algunas de las señales de advertencia que pueden aparecer. Puedes revisar el Monitor de Actividad y también la carpeta de Aplicaciones para detectar elementos indeseables que no deberían estar ahí. Esta práctica de supervisión es un complemento al análisis automático y esto te dará un mayor control sobre lo que sucede en tu dispositivo.
3. Mantener MacOS actualizado
Una de las acciones más efectivas que puedes implementar para asegurar que la información de tu iMac permanezca a salvo es realizar las actualizaciones de macOS. Cada actualización que aparece incluye nuevos parches de seguridad, los cuáles sirven para corregir aquellas vulnerabilidades que se han encontrado últimamente. Si el sistema no está actualizado, puede llegar a estar expuesto a riesgos, las cuáles ya han sido corregidas. La forma de asegurarte de que tu equipo reciba las mejoras al respecto sin necesidad de intervención manual, es activar las actualizaciones automáticas.
4. Comprobar la configuración de seguridad del sistema
Las configuraciones que tengas definidas en las preferencias de seguridad de macOS también contribuyen a mejorar la seguridad de tu iMac. El Gatekeeper, el cortafuegos, la verificación de las aplicaciones descargadas desde Internet… hacen que, de entrada, la probabilidad de que se instalen aplicaciones maliciosas vaya a menos. La personalización de estas opciones según tus necesidades puede ayudar a fortalecer la seguridad del sistema y evitar la ejecución de aplicaciones no autorizadas.
Configuración esencial para mantener tu iMac más seguro
La implantación incial de un iMac determina en gran medida el grado de seguridad que se mantendrá, a lo largo del tiempo. Cambiar bien todas las preferencias asociadas a la privacidad, los permisos que concedemos a las aplicaciones y activar/deactivar las tantas y tantas opciones de seguridad que incluye del sistema, ayudan a cimentar bien una barrera de defensa contra los accesos no autorizados.
macOS ofrece un conjunto de aplicaciones que correctamente ajustadas reducen dicha exposición a riesgos y permiten establecer qué datos se comparten y con quién.
Dedicar unos minutos a revisar estas opciones proporciona un espacio de trabajo más seguro y, al tiempo, adaptado por si es necesario a nuestras necesidades.
Protección de datos y privacidad en iMac
La privacidad es uno de los aspectos de mayor relevancia para conservar un iMac seguro, sobre todo, cuando existe una manipulación con documentos delicados o información personal. El sistema operativo macOS, por su parte, tiene criterios que controlan qué aplicaciones pueden tener acceso a la cámara, al micrófono o a la ubicación, así como también herramientas que nos permiten gestionar el almacenamiento y el cifrado de archivos. Conocer el funcionamiento de la protección de datos y cómo restringir el acceso de terceros permitirá tener un entorno significativamente más seguro y evadir filtraciones o el uso de información de forma no apropiada.
Seguridad en la navegación y uso de internet
La forma en que navegas por Internet afecta directamente lo seguro que se encuentra tu iMac. Los sitios web maliciosos, las descargas no fiables o las extensiones no comprobadas pueden comprometer el sistema, aun cuando sea robusto el macOS. Usar navegadores actualizados, activar las opciones de protección contra el rastreo y no hacer clic en los enlaces sospechosos son prácticas que aumentan la seguridad en línea. Una navegación más concienciada disminuye las posibilidades de contagio de malware y mantiene tu equipo más seguro mientras mantienes una exploración por la web.
Seguridad en redes Wi-Fi y conexiones externas
La modalidad en la que tu iMac se conecta a las redes Wi-Fi afecta a la seguridad de tu entorno digital. Las redes públicas o suficientemente débiles pueden servir como puerta de entrada a ataques que buscan interceptar los datos que se envían o intentar acceder al sistema sin autorización. Hacer que tu iMac sólo se conecte a las redes de confianza y usar contraseñas robustas en tu router son buenas formas de mantener una conexión más confiable y estable. Además, activar funciones como el firewall integrado es una manera de asegurar una capa adecuad de protección frente a los intentos de intrusión.
También será muy pertinente comprobar los dispositivos externos conectados al iMac (ven los apartados 2.5 y 2.6 y Remover y analizar los dispositivos externos). Por ejemplo, las memorias USB y discos duros que conectamos al iMac pueden contener archivos dañinos o software no deseado que puede poner en riesgo la seguridad del equipo.
Por tanto, es muy recomendable escanear estos dispositivos antes de abrir el contenido que hay en ellos y evitar conectar hardware que desconozcamos, de manera que el uso de dispositivos externos sea lo más seguro posible. Con pequeñas precauciones, la interacción con redes y dispositivos periféricos tiene que ver con la fortaleza de la seguridad general del equipo.
Buenas prácticas para el uso diario más seguro
Aparte de los medios del sistema, el uso habitual del iMac determina de un modo muy considerable lo seguro que seguirá en el futuro. Evitar instalar utilidades de fuentes desconocidas, revisar periódicamente los permisos de las aplicaciones, nada ayuda a prevenir problemas; es aconsejable desconfiar de correos sospechosos y no compartir contraseñas; estas pequeñas acciones, incorporadas en el día a día constituyen la mejor forma de conseguir un entorno más seguro y reducir la probabilidad de que se produzcan incidentes.
Seguridad avanzada para los que buscan mayor control
Para aquellas personas que requieran un nivel de protección más avanzado, el software del sistema macOS tiene disponibles opciones, con las cuales se puede fortalecer la seguridad del iMac PC. Configurar un firewall a medida, activar el modo de protección reforzada o utilizar herramientas de monitorización del sistema son funcionalidades que permiten adquirir el control con el adicional de una estrategia tipo. Estas características son las que mantienen ese entorno ideal para los usuarios que quieren la máxima seguridad de forma profesional o porque trabajan con información sensible.
Consejos para mantener tu iMac seguro día a día
La utilización habitual del iMac incide de forma directa en la seguridad que presenta a medida que va pasando el tiempo. Llevar a cabo la acción de cerrar con normalidad la sesión de trabajo en el caso de no estar delante del sistema de computación, no descargar de páginas que no sean de confianza, o comprobar periódicamente los permisos de las aplicaciones son simplemente ejemplos de la buena práctica de mantener tu entorno seguro y de cómo contribuyen a reducir la exposición a riesgos.
Tal vez estas prácticas no sean muy destacables, pero promueven la seguridad general del iMac, y hacen que amenazas del día a día no lleguen a tener ninguna repercusión con el rendimiento del sistema ni con los datos que puedes tener almacenados en él. Seguir una rutina de buenas prácticas hace que la seguridad no descuide al sistema; convierte en una acción que tenemos que canalizar de forma continua y no como una actividad concreta cuando se considera que se ha podido tener problemas de seguridad.
Un pequeño video de cómo saber si tu iMac es seguro:
Conclusión
La seguridad en un iMac depende de combinar las herramientas que ofrece macOS con el uso responsable de estas para que el sistema esté lo más seguro posible. Revisar configuraciones, aplicar buenas prácticas y conocer la forma de averiguar cómo identificar las amenazas permite proteger tanto el equipo como la información personal. Un mantenimiento sencillo y constante hace que tu iMac sea seguro frente a la mayoría de los riesgos actuales. Puedes tener un entorno estable para trabajar o disfrutar del día a día.
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